Mis primeros pasos en la U
Por Heidi Echeverri, Docente Programa de Ing. Industrial
Todos, en algún momento de la vida pasamos por la difícil tarea de enfrentar nuevas situaciones, sentir temor por lo desconocido, extrañar los momentos de popularidad cuando nos sentábamos a contar las historias de adolescencia, las bromas a los compañeros y cómo nos consentían nuestros padres y profesores en el colegio. Hoy recordé muchas de esas cosas cuando vi un gran río de estudiantes ingresar al auditorio para el proceso de inducción. Por esto, quiero hablarles de un fenómeno que se registra al iniciar cada semestre: La llegada de los “primíparos” a la Universidad.
No hay una definición exacta para esta realidad, hablemos entonces del “primíparo” como aquel joven que siendo bachiller lo lanzan para que ingrese por primera vez a la Universidad. A muchos nos divierte ahora pensar en esos momentos cuando los estudiantes antiguos nos gritaban: ¡PRIMIPAROS! y nos mandaban al fin del mundo como castigo por no saber dónde quedaba la oficina de admisiones. Pero así como a mí me alegra recordar esos momentos, en la mayoría de los casos, si esta condición no es bien manejada, puede dejar profundos traumas.
Primero que todo hablemos de cómo identificarlos. Los chicos llamados "primíparos" emiten algunas señales que los caracterizan y diferencian del resto de la población estudiantil, vamos a ver las más comunes:
1. A estrenar...!!! Para muchos padres de familia es muy importante el ingreso de sus hijos a la Universidad y lo manifiestan comprando toda clase de útiles, porque "mi hijo debe tener todas las herramientas necesarias para que le vaya bien en sus estudios profesionales". Así es como vemos a los chicos de primer semestre, en su primer día de clases, con morral nuevo, agenda nueva, lapicero nuevo, celular nuevo, zapatos nuevos, compás, calculadora, juego geométrico, caja de colores y marcadores brillantes, como si se tratara de su entrada al kindergarten. Eso sin contar con la cantidad de fotocopias (porque sacan fotocopias de prácticamente todo) que tienen de sus libros escolares "por si al profe se le da por preguntar"
2. Señor, disculpe, usted sabe dónde queda…. Estos chicos son despistados los primeros días mientras se ubican en la infraestructura de la institución, sobretodo cuando se trata de las universidades públicas, que por lo general, tienen un campus lo suficientemente grande para que cualquiera se pierda… a todos nos pasa; a mí, que llevo en la Universidad mucho tiempo como docente, aún me resulta difícil encontrar ciertas aulas.
3. Las manadas: La movilidad en grupos grandes es la principal característica de esta población, algunos se conocieron en las filas para obtener la liquidación de la matrícula, otros al hacer los trámites en el centro de salud o sencillamente fueron compañeros del colegio o vecinos de la cuadra. A veces pienso que esta acción no es más que un mecanismo de protección, una manera de compartir el miedo y la incertidumbre y un grito de desesperación para que pase esa primera semana.
4. La inseguridad: Siempre pensé que sería difícil para un docente manejar la disciplina en los cursos de primer semestre; pero no fue así, porque en mi experiencia como docente he observado que los “primíparos”, al principio, son callados, nerviosos (esto lo muestran con una risa burlona y constante) y sumergidos en una serie de normas y reglas propias de las instituciones escolares, como cumplir el mismo horario todos los días, que el “profe les revise la tarea” y pedir permiso hasta para ir al baño. Al llegar a la Universidad, el joven se encuentra con un entorno diferente, que debe descubrir con paciencia y sumo cuidado. Se siente libre, pero a la vez atado, se las sabe todas, pero teme equivocarse frente a todos, quiere ser grande y apenas empieza.
5. La última moda: Las chicas primíparas quieren lucir como modelos de las grandes firmas publicitarias, es por esta razón, que van a su primera semana de clases, bien maquilladas, con peinados raros y con ropa “discotequera” de última moda. Con el tiempo se dan cuenta, que no hay nada mejor para una chica universitaria que lucir juvenil, cómoda y descomplicada.
6. ¡Escuchen todos!: Por último tenemos la característica de hablar duro en público, en el bus, en la cafetería, en la biblioteca, en la sala de estudios, en el centro comercial, en fin. Al principio de cada semestre, los escuchamos a diario comentar sus experiencias con cálculo diferencial, hablan de lo mal que les cae el “viejo profesor de física”, del quiz que perdieron, de los trabajos que tienen que hacer, de cómo los envidiarán los amigos que dejaron en el colegio, como si el resto del mundo tuviera la obligación de conocer sus actividades y hazañas.
Adolfo Paba Argote, de CreativeWeb, en su “Decálogo para ser un primíparo exitoso”, brinda algunos consejos clave para pasar esta etapa con éxito:
1. La clave para no ser detectado como primíparo es que no debes andar en manadas de mas de 3 personas, conformar un grupo es valido pero la manera mas fácil de detectar primíparos es que andan en combos muy grandes donde todos hablan y se comportan del mismo modo.
2. Nunca estrenes y dejes ver que tu ropa es muy nueva, podrías llamar la atención.
3. Nunca pidas ayuda en la universidad de terceros o estudiantes, acude a personas administrativas, profesores o vigilantes.
4. Siempre muestra seguridad cuando hables con alguien de otra carrera o desconocida con la que no estés totalmente relacionado.
5. Si eres extravagante en tu forma de hablar o actuar, en vez de ser popular, te tomarán por fantoche o fastidioso.
6. Nunca reveles tu intelecto en público por mucho que creas tener todas las respuestas. A menos que quieras pasar por el sabiondo de la clase.
7. Las niñas tienen la facilidad de que, si pueden andar en grupos, no son víctimas de los abucheos de los que no son primerizos en la universidad, mas bien están en la mira de los “gallinazos” que creen que las primíparas no se darán su lugar y son mas vulnerables a la hora de poderlas conquistar.
8. Evita los accesorios llamativos como celulares, PC portátiles y todo tipo aparatos que llaman la atención de los demás.
9. Evita caminar cerca de la esquinas ya que una de las bromas mas conocidas es dejar botellas en las esquinas para que personas al doblar la esquina pateen el envase de gaseosa y todos lo chiflen.
10. Y el más importante de todos es una buena recomendación para vengarse de los abusadores de los semestres superiores: compra una lonchera y llénala, averigua los nombres de los abusadores y el salón donde tienen clase, llámalos frente de todos sus compañeros y entrégales la lonchera que les dejaron en facultad sus papitos. Con esa broma se queda quieto hasta el más cansón de los abusadores.
Espero que esta nota le sirva a muchos “primíparos” para que den sus primeros pasos en la Universidad con firmeza, orgullo y muchos éxitos académicos. Finalmente, quiero compartir con ustedes este video.
1 Comentario
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este es el semestre donde le tenemos temor a todo,y vivimos con mucha inseguridad,pero tambien nos encontramos pilosos y queremos estudiar a cada momento y obtener conocimiento para que los profesores no nos ragen,en realida es el semestre de explorar.
