mié

09

sep

2009

Competitividad Regional: Un reto para todos

Por Pedro Juan Navarro Flórez

La competitividad puede ser mirada desde diferentes puntos de vista. Podemos hablar de competitividad en una persona, empresa, país o región; podemos mirarlo desde una perspectiva del corto o del largo plazo; o también desde una perspectiva de los factores que la crean.

 

Por ejemplo, el Foro Económico Mundial ha creado el “índice de competitividad mundial” (ICM), que intenta dar una visión de los aspectos más relevantes, generadores de competitividad en los países.

 

Estos aspectos se dividen en requerimientos básicos, mejoradores de eficiencia y factores de innovación. Dentro de los requerimientos básicos se encuentran las instituciones (en cuanto a eficiencia), la infraestructura, la macroeconomía, la salud y la educación primaria.

 

En Colombia tenemos aceptables niveles de educación básica y salud (al igual que los demás países de América Latina), además de una no tan mala estructura macroeconómica. Particularmente en Córdoba existe una aceptable cobertura en salud y educación primaria y, en cuanto a macroeconomía, podría decirse que es un departamento competitivo en el área de productos del sector agropecuario. Sin embargo, los atrasos del país se ven más reflejados en nuestro departamento: las instituciones muy especialmente, y la infraestructura. Las instituciones son extremadamente burocráticas y los procedimientos largos, tediosos y lentos. Por otra parte, la infraestructura no es tan mala en la zona urbana, aunque sí lo es en la zona rural, y esto ha inhibido en gran parte el desarrollo de nuestra economía y nuestra región en general.

 

En cuanto a los factores de mejoramiento de eficiencia, tenemos la educación superior, la eficiencia del mercado y el aprestamiento tecnológico. En educación superior, nos hace falta aumentar más la investigación, cobertura e impacto en la productividad de la región. La infraestructura ha sido un factor que ha dificultado el avance en este campo, al igual que la ineficiencia institucional. En cuanto a la eficiencia del mercado no estamos tan mal, en cuanto los productos que salen a la venta son captados con relativa facilidad por los compradores, se vive una alta tendencia a tener una sociedad de consumo. La otra deficiencia es el aprestamiento tecnológico, ya que en el departamento no estamos preparados para usar, y mucho menos crear, nuevas tecnologías.

 

Al hablar de factores de innovación, nos referimos a la sofisticación empresarial y a la innovación como tal. Como es de esperar, no son factores fuertes en nuestro país y mucho menos en nuestro departamento. Para dedicar tiempo a mejorar la sofisticación empresarial y la innovación es necesario, primero, crear más empresas y empezar desde los colegios, a fomentar el desarrollo de la creatividad de las personas, al igual que en las universidades.

 

En este contexto, se puede evidenciar la necesidad de tener una cultura trabajadora, creativa, emprendedora, y es urgente crearla con fuerza y dinamismo.

 

Podemos concluir, entonces, que es fundamental tomar la iniciativa en la conformación de un nuevo orden en el que seamos cada vez más competitivos, continuando las políticas de seguridad para poder fortalecer la infraestructura; comenzar una fuerte desburocratización de las instituciones, mejorando así su eficiencia y permitiendo que se maximicen los resultados en el desarrollo regional.

 

Además hay que potenciar la educación superior, que debe jugar un papel fundamental en el mejoramiento del aprestamiento tecnológico, la sofisticación empresarial y la innovación. También la universidad puede ayudar integrando los diversos eslabones de las cadenas productivas, formando clusters y alianzas estratégicas.

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